Principio Lean: Separar el desperdicio del valor

Para comprender la trascendencia de este primer Principio Lean: Separar el desperdicio del valor, primero debemos definir claramente qué entendemos por valor en el contexto de la construcción. Desde la perspectiva del cliente, el valor se traduce en la satisfacción de sus necesidades y expectativas, ya sea un diseño arquitectónico innovador, la funcionalidad de una infraestructura, la calidad de los acabados o el cumplimiento de los plazos y el presupuesto. Por otro lado, el desperdicio, en la jerga Lean, abarca cualquier actividad o recurso que no añade valor al producto final. En el sector construcción, identificar y eliminar estos desperdicios es crucial para optimizar costos, mejorar la calidad y aumentar la satisfacción de los clientes.

Recomendado:

  1. Maximizar el Valor para el Cliente en Lean
  2. Los Principios Agile en la Construcción
  3. Scrum en Construcción

¿Por qué es fundamental Principio Lean: Separar el desperdicio del valor?

La separación del desperdicio del valor sienta las bases para una gestión de proyectos más eficiente y efectiva. Al enfocar nuestros esfuerzos en las actividades que realmente importan al cliente, podemos optimizar el uso de recursos, tanto humanos como materiales y equipos. Además, al eliminar los desperdicios, reducimos los costos innecesarios, mejoramos los procesos y acortamos los tiempos de ejecución de la obra. Esta optimización no solo beneficia a la empresa constructora, sino que también se traduce en un mayor valor entregado al cliente. En la consultoría de proyectos, este principio es fundamental para ofrecer soluciones que realmente impacten en los resultados.

¿Cómo identificamos el valor en un proyecto de construcción?

Identificar el valor requiere una comprensión profunda de las necesidades del cliente. Esto implica una comunicación fluida y constante desde las fases iniciales del diseño hasta la entrega final. Preguntas clave como «¿Qué es lo más importante para el cliente?», «¿Cuáles son sus prioridades?» y «¿Qué resultados espera obtener?» nos guiarán para definir el valor. Por ejemplo, en un proyecto de infraestructura, el valor podría ser la durabilidad y funcionalidad de una carretera, mientras que en un proyecto de arquitectura, podría ser la estética y la habitabilidad de un edificio. La metodología BIM (Building Information Modeling) puede ser una herramienta poderosa para visualizar el proyecto y facilitar la identificación del valor desde las etapas tempranas.

¿Cuáles son los tipos de desperdicio más comunes en la construcción?

En el contexto de Lean Construction, los desperdicios se suelen categorizar utilizando el acrónimo TIM WOODS (siglas en inglés):

  • Transporte: Movimiento innecesario de materiales, equipos o personas. Por ejemplo, trasladar materiales de un extremo a otro de la obra sin una planificación adecuada.
  • Inventario: Exceso de materiales o equipos almacenados en la obra. Esto genera costos de almacenamiento, riesgo de deterioro y dificulta la circulación.
  • Movimiento: Movimientos innecesarios de los trabajadores que no añaden valor al trabajo. Por ejemplo, buscar herramientas o materiales dispersos por el sitio.
  • Espera: Tiempo perdido cuando los trabajadores o los equipos están inactivos esperando la finalización de una tarea anterior o la llegada de materiales.
  • Sobreproducción: Producir más de lo necesario o antes de que se necesite. Por ejemplo, fabricar elementos prefabricados sin tener la demanda.
  • Sobre procesamiento: Realizar más trabajo del necesario para cumplir con los requisitos del cliente. Por ejemplo, aplicar acabados excesivos que no aportan valor.
  • Defectos: Trabajos que no cumplen con los estándares de calidad y deben ser corregidos o rehechos. Esto genera costos adicionales y retrasos en el tiempo.
  • Habilidades no utilizadas: No aprovechar al máximo las habilidades y la experiencia del equipo de trabajo.

¿Cómo podemos aplicar la separación del desperdicio del valor en la práctica?

La aplicación práctica de este principio implica un análisis exhaustivo de los procesos constructivos. Debemos observar detalladamente cada fase del proyecto, desde la planificación inicial hasta la ejecución y el seguimiento. El uso de herramientas como el Last Planner System puede ayudar a mejorar la planificación y reducir las esperas. Además, la implementación de metodologías Agile y Scrum puede fomentar la colaboración del equipo y la adaptación a los cambios, minimizando la sobreproducción y los defectos. La clave está en preguntarnos constantemente en cada actividad: «¿Esto añade valor para el cliente?».

¿Qué herramientas y técnicas nos ayudan a identificar el desperdicio?

Existen diversas herramientas y técnicas que facilitan la identificación del desperdicio en la construcción. El Value Stream Mapping (VSM) permite visualizar el flujo de valor y detectar los puntos donde se generan los desperdicios. La observación directa en el sitio de trabajo (Go to Gemba) es fundamental para comprender la realidad de los procesos. Las reuniones diarias de Scrum pueden ayudar a identificar rápidamente los obstáculos y las posibles fuentes de desperdicio. Asimismo, el análisis de datos y el seguimiento de indicadores de eficiencia son esenciales para cuantificar el impacto de los desperdicios y medir las mejoras.

¿Cuáles son los beneficios directos de enfocarse en separar el desperdicio del valor?

Enfocarse en separar el desperdicio del valor genera múltiples beneficios para todos los involucrados en el proyecto. Para la empresa constructora, se traduce en una reducción de costos, una mejora en la eficiencia, un aumento de la calidad y una mayor rentabilidad. Para el cliente, significa obtener un producto o servicio que realmente satisfaga sus necesidades, entregado en el tiempo y dentro del presupuesto acordado. Además, un enfoque en la eliminación del desperdicio puede contribuir a mejorar la seguridad laboral y reducir el impacto ambiental de la obra.

Ejemplo Práctico de Principio Lean Separar el desperdicio del valor:

Consideremos la construcción de un centro comercial (mall). Tradicionalmente, se podrían almacenar grandes cantidades de materiales de acabado (cerámica, pintura, etc.) en la obra mucho antes de que sean necesarios. Esto representa un desperdicio de inventario, ya que ocupa espacio, genera costos de manipulación y existe el riesgo de que se dañen o se vuelvan obsoletos. Aplicando el principio de «Separar el desperdicio del valor», se implementaría una estrategia de Just in Time delivery. Los materiales se pedirían y se entregarían en la obra justo cuando se necesiten para su instalación. Esto elimina el desperdicio de inventario, reduce los costos de almacenamiento y minimiza el riesgo de daños. Además, se podría optimizar el movimiento de los operarios en el sitio mediante una planificación detallada de las tareas, evitando desplazamientos innecesarios y mejorando la eficiencia del equipo.

Citas Bibliográficas:

  1. Koskela, L. (1992). Application of the New Production Philosophy to Construction. Stanford University, Center for Integrated Facility Engineering. [Enlace a un documento similar sobre la filosofía Lean en la construcción]  
  2. Womack, J. P., & Jones, D. T. (2003). Lean Thinking: Banish Waste and Create Wealth in Your Corporation. Simon and Schuster. [Enlace a la página del libro o un resumen]
  3. Ballard, G., & Howell, G. (2003). Lean Project Delivery System. Lean Construction Institute. [Enlace a la página del LCI o un documento relacionado]

Enlace Web Externo:

https://leanconstruction.org/learn/lean-construction/

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